Todo el trabajo

Municipalidad de Ñuñoa, servicio, 2022

Vive la calle, recuperar la calle

Un servicio para la Municipalidad de Ñuñoa que permite a los vecinos proponer proyectos culturales, artísticos y recreativos para sus calles, votarlos y construir el ganador entre todos.

  • Investigación
  • Diseño de servicios
  • Marca
Rol
Diseñador de servicios e investigador UX
Cuándo
Octubre a diciembre 2022
Equipo
3 diseñadores, junto a la Municipalidad de Ñuñoa. Proyecto de la Escuela de Diseño UC
Logo de Vive la calle junto a dos posts de la convocatoria en Instagram

En 30 segundos

Desafío
Los vecinos de Ñuñoa quieren más cultura y recreación en sus calles, y nada está diseñado para apoyarlo.
Mi parte
La investigación en la calle y el diseño del servicio, de los usuarios al blueprint, junto a la Municipalidad de Ñuñoa.
Resultado
Un servicio que la municipalidad podría operar y sostener. Quedó como proyecto universitario y no se implementó.

El problema

En Ñuñoa, la gente quiere más cultura y recreación en sus espacios públicos de lo que ofrecen las calles y los programas municipales. Los vecinos ya usan plazas y veredas para música, ferias y conversación, pero nada está diseñado para sostenerlo.

Junto a la Municipalidad de Ñuñoa, nos propusimos diseñar una iniciativa urbana construida con la comunidad: una forma de que quienes viven en el barrio le den forma a sus propias calles.

Lo que hicimos

01

Salir a la calle

Partimos en las plazas de Ñuñoa, no en la sala de clases. Pusimos pizarras abiertas donde cualquiera podía escribir qué quería del espacio, observamos cómo se usaba a distintas horas, conversamos con la gente que pasaba y entrevistamos a quienes viven alrededor.

2
intervenciones participativas
3
jornadas de observación en terreno
20
conversaciones con transeúntes
12
entrevistas a vecinos

Lo que encontramos

Las calles de Ñuñoa están llenas de cultura espontánea: músicos, ferias, gente conversando. Lo que falta es una estructura que la sostenga.

  • Preguntas chicas y abiertas en el espacio, como una pizarra para escribir, hicieron conversar a grupos distintos.
  • La forma de un lugar cambia cómo se usa: los círculos y las gradas se leen como escenario, las superficies abiertas invitan a apropiárselas.

02

Cuatro formas de estar en la calle

La investigación nos dio cuatro tipos de usuarios de la calle, según lo que hacen, piensan y sienten en el espacio público. El servicio tenía que funcionar para los cuatro, no solo para los que ya organizan cosas.

  • Activador

    Hace
    Arma iniciativas en el espacio que habita e invita a la comunidad a sumarse, de forma explícita o no.
    Piensa
    La iniciativa es lo que mantiene viva a una comunidad. Importa más el cómo que el qué.
    Siente
    Libertad para tomarse el espacio, y responsabilidad por quienes lo rodean.
  • Participante

    Hace
    Busca actividades, planificadas o espontáneas, casi siempre acompañado, y se suma en el momento.
    Piensa
    La calle es un espacio abierto, listo para lo que pueda aportar.
    Siente
    Entusiasmo y gratitud cuando hay lugares y personas que lo dejan participar.
  • Observador

    Hace
    Mira lo que pasa mientras camina, y lo comparte en redes solo si vale la pena.
    Piensa
    La calle es un lugar para relajarse, con una barrera que lo separa de involucrarse.
    Siente
    Curiosidad, pero se guarda de participar del todo.
  • De paso

    Hace
    Cruza el barrio, a veces todos los días, sin involucrarse.
    Piensa
    Lo primero es llegar rápido y seguro, pero agradece un recorrido más agradable.
    Siente
    La calle le cambia el ánimo más de lo que admitiría.

03

Cómo debería sentirse la calle

Revisamos proyectos que le devolvieron la calle a la gente, como las supermanzanas de Barcelona y las ciclorrecreovías de Santiago y Viña del Mar, y convertimos lo aprendido en cinco atributos de diseño que el servicio tenía que cumplir.

  1. AcogedorElementos que permitan quedarse en una calle congestionada: sombra, baños, comida.
  2. MemorableExperiencias ligadas a lo que ya es parte de la rutina de la gente: tradiciones, juegos, puntos de reciclaje.
  3. Co-construidoCon la identidad y las necesidades del barrio, y momentos reales para elegir y aportar.
  4. AcumulativoUn espacio al año, para que los cambios se sumen con el tiempo.
  5. Apoyado en lo digitalRedes sociales y un sitio para difundir, gestionar la convocatoria y votar.

04

Cómo funciona el servicio

Vive la calle es una convocatoria abierta. Los vecinos la encuentran en redes sociales, en murales o en un stand en la plaza. Cualquiera con una idea para su calle, artista, diseñador, emprendedor o vecino, puede postular solo o en un taller.

La comunidad vota entre los proyectos preseleccionados, y el ganador se construye para un gran evento en la calle, con micrófono abierto. La mejora se queda en la calle después, y la convocatoria se abre de nuevo para el espacio del año siguiente.

Mapeamos los dos recorridos, el de quien postula y el de quien mira, y a todos los actores detrás: la municipalidad, el comercio local, las agrupaciones culturales y los vecinos.

Service blueprint

Nueve etapas, desde encontrar la calle indicada hasta la huella que deja el evento. Para cada una: qué aprendimos, quiénes participan, cómo se sienten, qué hacen, los puntos de contacto y todo lo que la municipalidad y sus aliados hacen detrás para que ocurra.

  1. 01 Espacios fértiles
  2. 02 Interpretando los espacios
  3. 03 Proyectos viables
  4. 04 La comunidad elige
  5. 05 Co-construcción
  6. 06 Plan de acción
  7. 07 Ejecución
  8. 08 El gran evento
  9. 09 La huella

Desliza hacia el lado, o toca para ampliar

05

Una identidad para la convocatoria

El programa tenía que parecerse a la calle, no a la municipalidad. Su identidad toma el color y la textura de los grafitis de Ñuñoa, con un logo escrito a mano, y la usamos en la campaña de convocatoria en redes sociales.

Posts de la convocatoria de Vive la calle en Instagram

06

Que se sostenga en el tiempo

Un programa así muere cuando se acaba la plata, así que diseñamos cómo se financia: marcas asociadas y el comercio local que gana con una calle más viva. Se mide con dos números, cuánta gente postula y cuánta llega.

Qué pasó

Vive la calle quedó como proyecto universitario: lo desarrollamos junto a la Municipalidad de Ñuñoa, pero el programa no se implementó. Lo que muestra es el proceso, desde la investigación en la calle hasta un servicio que la municipalidad podría operar y sostener.